domingo, 22 de mayo de 2011

DESDE EL YUCATÁN CON AMOR.

  Querido desconocido:
  Si llegas algún día a este blog como  llegué  yo a tantos otros , quiero  que sepas que me costó bastante entrar en estos lados, pero que mucho más me va a costar salir .
  Aquí  no hay paredes blancas, ni camillas, ni palabras fluyendo como fuentes a tu alrededor, ni nadie que te diga : ¡ Si supieras quién soy , te callarías a toda velocidad! y cuando llevas  tres días no sabes si en realidad tu nombre es ...Robinson.
  Esto es la selva lacandona y la nube es niebla que todo lo abraza, humo de  disolvencia y lejanía engañosa.  La nube  es mentira que disimula la persistencia de lo virgen ,  de lo sagrado y mágico.
   La espuma del aire disuelve los picachos más agrestes, hermana  arena con oleaje y confunde cataratas de agua  con las más hermosas cascadas de flores. Todo es uniforme para la comprensión , y sólo cuando Ehécalt interviene es posible  contemplar las formas que se separan, es posible ver el cuerpo moribundo de una selva que agoniza perturbada por la "razón" de los hombres.
 ¿ Que  cómo llegué?
  No lo tengo muy claro ,pues en el mundo de los blogs nunca sabes si el cerebro simula movimientos que el cuerpo no llega a realizar ,pero que acumula hasta el punto de  mentalmente hacerte  volar.
  Dando un buen salto en el aire, hace cuatro días aterrizé con ambos pies sobre un escorpión rosa  que dormía  en un lecho de  tierra más negro que el carbón. Todo fue llegar aquí y unas fiebres malas  entraron en mi cabeza tarareando melodías tan extrañas que me hicieron dormir y soñar que era una mascota con cara de perro que comía pipas como una señora mayor y que ensartaba garbanzos en un hilo y los utilizaba como un rosario  musitando  Padre-nuestro- que -estás- en los -cielos ,hablame.
  También me hicieron soñar que era un cocodrilo con traje de buzo buscando natillas de chocolate en el fondo del mar , y que dos macacos llamados Alfa y Omega  me llamaban entre risas , bostezos  y posturas adoptadas que se activaban cuando unos individuos les colocaban unos electrodos en la cabeza y observaban como se lanzaban a cogerse los genitales con las manos.
Creo que eran entrenadores de monos o humanos de esos que los utilizan como cobayas para  comprender nuestra propia conducta social y porqué las neuronas-espejo tienen que ver con la empatía inconsciente,pero no con asuntos tan complejos como la forja de planes, la toma de decisiones, o la  voluntad.
   La selva se levanta ante mí verde como un dolor  y he buscado por senderos ásperos noticias de sus propósitos y de su desaparición, pero sólo he encontrado ,hasta ahora , silencio. Un silencio de siglos. 

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